Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora

Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora es lo que descubrirás si lees este artículo hasta el final y que es fruto del capítulo 13 de la gran obra maestra Psico-Cibernética escrita por el Cirujano Plástico Maxwell Maltz.

 

Haz Clic aquí para acceder a la introducción del libro 

Haz Clic aquí para acceder al resumen del capítulo 1

Haz Clic Aquí Para Acceder al resumen del capítulo 2

Haz Clic aquí Para acceder al resumen del capítulo 3

Haz Clic aquí para acceder al  resumen del capítulo 4

Haz clic aquí para acceder al resumen del capítulo 5

Haz clic aquí para acceder al resumen del capítulo 6

Haz clic aquí para acceder al resumen del capítulo 7

Haz clic aquí para acceder al resumen del capítulo 8

Haz Clic aquí para acceder al resumen del capítulo 9

Haz Clic Aquí para acceder al resumen del capítulo 10

Haz Clic aquí para acceder al resumen del capítulo 11

Haz clic Aquí para acceder al resumen del capítulo 12

Para comenzar, tienes que saber que “La crisis” consiste en una situación que puede contribuir a desarrollar mejor las aptitudes del individuo o a destruirle.

Es decir, hay personas que reaccionan adecuadamente a la situación de crisis, porque les proporciona fuerza, poder y un juicio que no poseen de ordinario y hay otras personas que la misma crisis les sustrae toda su capacidad ante las aptitudes de dominio y las habilidades a que está acostumbrado.

Si quieres solo escuchar ESTA INFORMACIÓN haz cliC aquí:

 

Cómo Comportarse Bien En Una Crisis

Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora
Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora

Para comportarse bien en una crisis es necesario: 
1) Aprender a obtener ciertas aptitudes para no ser superados por la crisis; luego, necesitamos practicar sin dejarnos someter a la presión de las circunstancias.

2) Necesitamos aprender a reaccionar a una crisis adoptando una actitud de agresividad más bien que una actitud de defensa.
Con el objeto de responder al desafío de la situación, más que a la amenaza de la misma, tenemos que guardar en la mente nuestra meta positiva.
3) Necesitamos aprender a valorizar en sus verdaderas perspectivas las así llamadas situaciones de “crisis”, con el objeto de no hacer montañas de las pequeñas colinas o reaccionar como si cada pequeño desafío fuera a constituir un asunto de vida o muerte.

Practicar sin tensión

Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora
Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora

Aunque si es muy necesario se puede aprender algo muy deprisa, no se puede aprender bien en situaciones de crisis porque la tensión retarda el aprendizaje.

Cuanto más intensa sea la situación de crisis bajo la cual estamos aprendiendo, aprenderemos menos.
La super-motivación nos interfiere los procesos de razonamiento.

El mecanismo automático de las reacciones se nos paraliza por el exceso de esfuerzo consciente.

Algo parecido al “temblor de la ansiedad de hacer” aparece entonces, y ello nos hace perder la capacidad de pensar con claridad.
Los individuos que se las arreglaron para escapar “de cualquier manera” de un edificio incendiado aprendieron “la estrecha respuesta prefijada”, pero si estos mismos individuos se les pone en un edificio distinto o se alteran ligeramente las circunstancias, seguirán reaccionando igual de mal.

Las personas que son entrenadas para escapar de un incendio, debido a que no hay nada en el ambiente que realmente les esté amenazando, no experimentan la excesiva retroacción negativa que les interferiría el proceso de pensar claramente o de comportarse correctamente, es decir, el practicar la salida del edificio con toda calma, eficiencia y compostura repetitivamente, están preparadas para comportarse del mismo modo en el momento en que se produzca un verdadero incendio.

Y el haber aprendido algo acerca de cómo escapar de un edificio que se está incendiando también sabrán adaptarse a cualquier otra circunstancia en que se produzca un desastre de distinta índole.
Los músculos, los nervios y los cerebros de estas personas habrán memorizado un “mapa” más amplio, flexible y de carácter más general que las personas que no han sido jamás entrenadas.
La actitud de calma y de pensar con claridad es el resultado natural de su entrenamiento en una circunstancia supuesta,  cuando se encuentran en un verdadero incendio.
No se sienten impulsados a responder con rigidez, sino que son capaces de modificar y mejorar las reacciones aprendidas para poder “reaccionar espontáneamente” ante cualquier circunstancia o situación que se les presente.
La conclusión a esta explicación es que se debe aprender muy bien y practicar repetitivamente lo necesario para evitar posibles tensiones lo que dará como resultado, encontrar las mejores soluciones cuando se presente una crisis.

PRACTICAR EL “boxeo de sombra”

Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora
Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora

Practicar el “boxeo de sombra”como medio para conseguir la estabilidad es lo que han hecho algunas figuras antes de obtener el éxito soñado.

Fue Jim Cobett quien confesó después de una gran victoria soñada que había practicado ante el espejo el tiro de izquierda a su propia imagen, y ello no menos de diez mil veces durante el tiempo en que se estuvo preparando para el ataque.

Gene Tunney hizo algo parecido años antes de que llegara a vencer a Jack Dempsey en el ring.

Confesó que ya le había vencido imaginativamente más de un centenar de veces en su propia habitación y que vio las películas que se habían filmado de todos los combates de su rival y que las observó hasta que llegó a conocer cada uno de los movimientos de su futuro antagonista. En seguida, se puso a hacer boxeo de sombra.

Trataba, entonces, de imaginarse que tenía ante sí a su rival, Dempsey y cuando su rival imaginario iba a hacer un cierto movimiento, Tunney practicaba el contragolpe correspondiente.

También el famoso actor y comediante escocés Sin Harry Lauder, admitió cierta vez que había practicado en privado cierto gesto más de diez mil veces, y ello lo hizo antes de presentarlo al público. Lauder practicó, en efecto, “el boxeo de sombra” ante un auditorio imaginario.

Y se sabe que Billy Graham solía pronunciar sus sermones a los troncos de los cipreses en uno de los pantanos de La Florida antes de cultivar su arte y de desarrollar su arrebatadora personalidad de tribuno ante los auditorios vivos.

Es sabido que la mayor parte de los buenos oradores públicos han hecho, de una u otra manera, la misma cosa.

La forma más común del “boxeo de sombra” que cultivan los oradores públicos consiste en pronunciar sus discursos ante sus propias imágenes reflejadas en un espejo.

Otras personas colocan varias sillas vacías ante si y practican como si estuvieran ante un público real.

Las prácticas sencillas producen mejores efectos

Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora
Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora

Cuando el célebre Ben Hogan se hallaba jugando regularmente en torneos de campeonato, solía guardar un bastón de golf en su habitación, y allí practicaba a diario y en privado balanceando correctamente el bastón y apuntando a una pelota imaginaria, y ello sin experimentar la turbación y los rigores propios que producen las diversas tensiones.

Cuando Hogan se encontraba en el terreno de juego, solía evocar los movimientos correctos en su imaginación antes de hacer el tiro y luego se entregaba en cuerpo y alma a “la memoria muscular” para lanzar el disparo con la mayor corrección posible.

Algunos atletas suelen practicar en privado con el objeto de experimentar la menor presión que les sea posible.

Ellos mismos, o sus propios “coaches”, impiden a la prensa que presencie los ejercicios de práctica e incluso rehusan,  proporcionar cualquier información relacionada con la práctica que pudiera servir para propósitos de publicidad, y todo ello con el único objeto de protegerse de la presión o tensión internas.

Todo se arregla de manera que pueda hacerse el entrenamiento y la práctica en las mejores condiciones humanamente posibles con respecto al reposo y a la liberación de tensiones.

El resultado que se obtiene consiste en que estos deportistas se introducen en la “crisis” de la verdadera competición con la apariencia de no tener nervios en absoluto.

Se transforman en verdaderos témpanos de hielo, inmunes a la presión, sin preocupación alguna con respecto a cómo habrán de actuar y se entregan en absoluto a “la memoria muscular”, para ejecutar en la realidad los diversos movimientos que han aprendido.

La técnica “de boxear con la sombra” o la “práctica sin tensión” es tan simple y los resultados son con frecuencia tan definitivos que alguna gente se inclina a asociar ambas técnicas con alguna clase o suerte de misteriosa magia.

También una viuda que había guardado luto durante años y se solía sentir mal en cualquier reunión o circunstancia social puso en práctica la técnica del “boxeo de sombra” y luego escribió al Dr. Maxwell:
“… debo haber practicado una ‘gran entrada’ cien veces por lo menos en mi propia habitación estando ésta completamente vacía.

Entraba a la pieza y estrechaba la mano a multitud de invitados imaginarios.

Sonreía y siempre tenía algo agradable que decirle a cada uno de ellos.

En seguida, íbame a los diferentes corrillos y bromeaba en una y otra parte.

Practiqué, pues, la manera de andar, de sentarme y de charlar con gracia y confianza”.

“Me es imposible describirle lo feliz que me sentí cuando estuve en… y podría decirle algo sorprendente de… y también de los maravillosos momentos que pasé en el baile de…

Me sentía llena de calma y de confianza.

Se produjeron, sin embargo, algunas situaciones incidentales que no había practicado anteriormente, pero, de todas maneras, las superé con facilidad y me conduje de modo admirable…”

 

El “boxeo de sombra” revela la expresión del ser

La voz “revelar” significa literalmente “descubrir”, “hacer visible lo que estaba oculto”.

El vocablo “inhibición” expresa todo lo contrario : “restringir” y “no manifestar las ideas o sentimientos”.

La “autoexpresión” consiste en “liberar lo restringido” y en manifestar plenamente los talentos y las capacidades del ser. Significa también “sacar a flote su propia luz y permitirla que brille”.

 

Mediante la técnica del “boxeo con la sombra” el sujeto practica la expresión del ser en ausencia de los factores inhibitorios.
El individuo aprende los movimientos correctos y también se forma un “mapa mental” que retiene en la memoria. Un mapa amplio, general y flexible. Luego, cuando se enfrenta a una crisis, cuando se le presenta una amenaza verdadera o un factor inhibitorio, el sujeto aprende a conducirse con calma y corrección.
Existe, entonces, un “impulso de reacción” en los músculos, los nervios y el cerebro, un impulso que el sujeto se ha formado con la práctica para poder enfrentarse con una situación real.
Además, debido a que el aprendizaje fue hecho en circunstancias de reposo y libre, por tanto, de tensiones, el sujeto hállase capacitado para responder en cualquier ocasión y para exteriorizarse, improvisar y conducirse espontáneamente.
Al mismo tiempo, la práctica de la técnica del “boxeo de sombra” contribuye a formarle una auto-imagen mediante la cual el individuo ha de conducirse con corrección y éxito.
El recuerdo de esta feliz auto-imagen también habrá de capacitar al sujeto a que haga mejor todo lo que emprende.

El entrenamiento de tiro sin bala constituye el secreto del buen tirador

Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora
Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora

El entrenamiento de tiro sin bala constituye el secreto del buen tirador ya que los buenos instructores de tiro al blanco recomiendan casi a cada individuo que haga el mayor número posible de ejercicios de puntería con las pistolas descargadas de modo que logre superar el temblor que habitualmente sufren los principiantes.

De este modo, el tirador apunta con calma deliberada, aprieta el gatillo y dispara al blanco.

Presta toda su atención, con deliberada calma, a como está manteniendo la pistola, si está inclinada o no el arma, si oprime o tira del gatillo, etc.

Aprende, pues, los buenos hábitos en un estado de ánimo de perfecta calma y no se le aparece “el temblor del intento” ya que no se siente excesivamente preocupado ni tampoco experimenta demasiada angustia acerca de los resultados.

Luego de haber hecho millares de “disparos” con el arma descargada, el principiante observará que puede mantener firme la pistola cargada y que es capaz de disparar realmente en tanto observe la misma actitud de calma y sangre fría que mantuvo en los ejercicios de ensayo.

PRACTICAR EL “NO VENDER”

A los vendedores que se bloquean ante las objeciones o negativas de sus posibles clientes, el consejo que les daba Maxwell es que antes de salir a vender, practiquen una serie de entrevistas imaginarias –tratar de acudir realmente a las citas, presentarse a un probable cliente, lanzar el proyecto de venta, etc… e imaginarse cualquier objeción posible y sin importar lo enrevesada y extraña que sea, contestarla siempre de la manera más contundente posible.
El propósito de la entrevista de ventas no debe consistir en vender, tendrías que resignarte, por esta vez, a quedarte satisfecho sin lograr el pedido.
El propósito de esta visita debe consistir solamente “en el entrenamiento” y los resultados son sorprendentes.

Como hacer que los nervios funcionen en el propio beneficio

Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora
Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora

El vocablo “crisis” procede de una palabra griega que significa, literalmente, “decisión” o “punto de decisión”.
Una “crisis” es como la bifurcación que se presenta de pronto en el camino: una de las divisiones promete una mejor condición, y la otra señala una peor.

En medicina, la crisis señala un punto de partida: o bien el paciente empeora y muere, o bien mejora y se salva.
De modo que cada situación de crisis tiene dos salidas: una, mediante la que se consigue el éxito, y la otra, que conduce al fracaso.

La clave está en enfocarnos en qué es lo mejor que podemos hacer y cual es el resultado que queremos obtener  ya que  si optamos por esta opción, la situación, por sí misma, laborará en nuestro favor actuando como estímulo para contrarrestar a las fuerzas ocultas por lo que jamás debemos pensar en lo que no podemos hacer ni en lo que tememos que pase.

En este capítulo se menciona el caso en el que en un incendió, un hombre que en el pasado había perdido a su hija por ser víctima de un incendió, posteriormente pudo él sólo, levantar la cabina metálica destrozada de un camión y, además, separarla de los engranajes.

También consiguió sacar con su propias manos desnudas el pedal del freno que había atrapado los pies del conductor y, asimismo, apagar, con las manos desnudas, las llamas que surgían del piso de dicho  camión.

Otro hecho histórico relacionado con este tema es el de un individuo de constitución débil, que gracias al estímulo de la excitación y de la crisis, logró sacar él solo de su casa un piano, bajarlo tres escalones y llevarlo hasta el centro del prado que había delante de su casa donde se había declarado un incendio.

Y lo más curioso del caso es que  en su día, para entrar dicho piano, había sido necesario la ayuda de 6 hombres fuertes.

 

La crisis aumenta nuestras fuerzas

Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora
Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora

 

El neurólogo J. A. Hadfield hizo un extenso estudio sobre las fuerzas extraordinarias –físicas, mentales, emotivas y espirituales- que, en momentos de crisis, acuden a reforzar las aptitudes de hombres y mujeres normales.

Y concluyó:

“¿De qué maravillosa manera en un momento de emergencia se multiplican las fuerzas de gentes que por sí mismas son bastante ordinarias!” – dice el investigador más arriba citado-.

“Nuestras vidas son tímidas y nos mostramos temerosos ante las difíciles tareas que hemos de cumplir hasta que quizás seamos forzados a enfrentarnos con ellas, o éstas vengan sobre nosotros, e, inmediatamente, nos parece ver desplegarse las energías invisibles.

Cuando tenemos que enfrentarnos al peligro, entonces aparece el valor; cuando la desgracia parece cebarse con nosotros, nos hallamos con las fuerzas suficientes para resistir su presión; por último, en el momento en que el desastre parece querer abatirnos y hacernos caer en esa ‘fosa’ que por durante tanto tiempo habíamos temido, entonces sentimos que algo nos sostiene, algo así como la energía de unos ‘brazos’ siempre elásticos.

La experiencia común nos enseña que cuando nos hallamos sujetos a responder grandes y tremendas demandas, si logramos aceptar el desafío de las mismas, sin temor y con confianza en nuestras fuerzas, cualquier peligro o dificultad nos traerán consigo las energías inherentes con que podamos combatirlas.

‘Conforme se te presenten los días, así serán tus fuerzas’.

El secreto de ello consiste en nuestra actitud “de aceptar sin temor el desafío” y “en gastar nuestras fuerzas con confianza.”

Ello significa que debemos mantener una “actitud agresiva dirigida a la meta que nos proponemos alcanzar” y, desde luego, nunca adoptar una actitud defensiva ni negativa:

“no importa lo que acontezca, ya me las arreglaré” o “lo veré a fondo”, en vez de “espero que nada ocurra”.

Mantenga en mente su propósito

Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora
Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora

 

La única actitud que debe mantenerse es la de la lucha, en vez de la del temor o la de la huida.

Si el sujeto puede hacerlo así, la situación crítica por sí misma actuará como un estímulo que habrá de liberar energías adicionales que han de ayudarle a realizar su propósito.

Lecky sostenía que el propósito de la emoción consiste en “reforzar” o en “añadir fuerzas” más que en servir de señal de debilitamiento.

Este autor creía que sólo existe una emoción básica, la excitación, y que ésta se manifiesta por sí misma como miedo, ira, valor etc., dependiendo ello sólo y simultáneamente de nuestros propios objetivos internos, ya estemos dispuestos interiormente a resolver un problema, a escapar del mismo o a destruirlo.

 

Ahora bien, si tu intención o tu actitud de objetivo consiste en proseguir tu camino y en sacar todo lo que puedas de la situación crítica, y, además, en obtener lo que deseas a pesar de todos los contratiempos que se te presenten, entonces “la excitación” ocasional habrá de reforzarte esta tendencia y ella misma te proporcionará más valor y más fuerza para que prosigas la persecución de tu anhelada meta.

Por otra parte, si pierdes de vista el objetivo original que perseguías y tu actitud de objetivo se convierte en la disposición de escapar de la crisis o en buscar “algo de tu pasado”, para evadirte de ello, esta tendencia de escapismo también habrá de reforzarse y, en ese caso, experimentarás el temor y la angustia.

No confundas la excitación con el miedo

Mucha gente ha caído en el error de confundir habitualmente el sentimiento de la excitación con el del miedo y la ansiedad, y, por consiguiente, ha interpretado aquel como una señal de insuficiencia de la personalidad.

Cualquier persona normal con cierta inteligencia para comprender una situación determinada, se pone siempre excitada o nerviosa, precisamente momentos antes de que se produzca una situación de crisis; hasta que el individuo no sea dirigido hacia la meta, esta excitación no determina miedo, ansiedad, valor, confianza en sí mismo, etc., ni tampoco ninguna otra cosa que no sea un paso hacia delante y una provisión de refuerzo, de vapor emocional o su propia caldera. No denota, desde luego, señal de debilidad alguna. Al contrario, indica realmente una fuerza de adición para que pueda emplearla del modo que se prefiera.

Los actores experimentados saben muy bien que este sentimiento de excitación, que suelen advertir momentos antes de salir a escena, es una buena señal con respecto a una mejor interpretación de sus papeles. No son pocos los que entre ellos “se producen deliberadamente” un estado emocional antes de presentarse ante el público.

Incluso un experto conferencista confesó después varios años de experiencia declaró:

“Ahora no pronuncio tan buenas conferencias como antes, y ello consiste en que ahora hablo con tanta frecuencia que ya lo hago en forma rutinaria y tampoco percibo en la boca del estómago aquella aguda sensación que me solía decir que todo iba a salirme bien”.

Algunos individuos llegan a excitarse tanto en un importante examen escrito que no son capaces de pensar con claridad o mantener una pluma constantemente en sus manos. Otros, en cambio, se excitan tanto y se ponen tan vivos bajo las mismas circunstancias que la mente les funciona mejor y más claro que de costumbre.

En primer lugar, se les agudiza la memoria. No es precisamente la excitación la que marca la diferencia sino la forma en que ésta se emplea.

LA ACTITUD

Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora
Cómo transformar tu crisis en una oportunidad creadora

Existe un  sentimiento “de vida o muerte”, que mucha gente experimenta en cualquier situación crítica, tenga su origen en la herencia que hemos recibido de un pasado profundo y lejano, cuando, frecuentemente, “el fracaso”, para el hombre primitivo, era sinónimo de “muerte”.

Independientemente de su origen, la experiencia con numerosos pacientes ha demostrado, sin embargo, que este “sentimiento de vida o muerte” puede ser curado mediante el análisis racional de cualquier situación crítica, y este análisis debe ser hecho, sobre todo, en el ambiente impregnado de calma.

Pregúntate: “¿Qué es lo peor que podría ocurrirme en el caso de que no atine a solucionar esta crisis?”

Ello –esta actitud- es infinitamente superior a la que consiste en reaccionar de una manera irracional, ciega y automática.

¿Qué tienes que perder?

Una seria investigación demostraría que la mayor parte de estos casos, a los que se denomina “situaciones críticas”, no constituyen en absoluto casos de vida o muerte, sino oportunidades, ya sea para avanzar o para permanecer en donde uno se encuentra.

Por ejemplo, ¿qué es lo peor que le podría haber ocurrido a un agente de ventas?

Quizás hubiera hecho un pedido y, en esas circunstancias, habría salido de la situación mucho mejor a como hubo entrado en ella, o quizás no hubiese logrado la nota y no habría quedado peor que antes de hacer la visita.

El individuo que llena una solicitud de empleo puede conseguir éste o no conseguirlo.

Si acaso no lo logra, quedará en la misma situación que antes de haberlo solicitado.

Lo peor que le pudiera haber ocurrido a una debutante, consistiría en que habría de quedarse como antes de la primera danza, relativamente desconocida y sin producir gran agitación en los círculos sociales.

Muy poca gente se da cuenta de la enorme influencia que puede tener sobre nosotros una cosa tan simple como lo es el cambio de actitud.

Debes decirte con resolución: “todo lo tengo por ganar y nada por perder”.

Procura,  recordar que la clave de toda situación radica siempre en TI.

Trata de practicar y de aprender las simples técnicas de este capítulo  y tu mismo, como centenares de otras personas antes que tú, podrás aprender a dominar la crisis y hacer que ésta opere en tu favor convirtiéndola en una oportunidad creadora.

ANTES DE DESPEDIRME QUIERO DECIRTE O RECORDARTE QUE EL MÉTODO  100% EFICAZ Y GARANTIZADO PARA transformar tu crisis en una oportunidad creadora, TE LO OFREZCO EN EL…

 

SI QUIERES recibir mis nuevos artículos EN tu correo:

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *